(Amasijo de contradicciones)
No hay NADA que deteste más que un (unos, si se está en una mala racha) mosquito que se entromete a mitad de la noche. Picaduras obsenas en el dedo índice de la mano izquierda, hombro derecho, y hasta en la planta del pie. Antes de acostarse a dormir, es importante detenerse en el techo de la habitación, cortinas y paredes. Los muy bastardos pueden estar incluso repostando en nuestra mesa de luz. Entonces, con un almohadón y un golpecito corto, todo se podrá resolver, y la paz volverá a reinar. Pero sino, uno se vuelve víctima de éstos insectos mutantes. Porque, vamos, eso son. Es imposible el tamaño que adquirieron, y la clase de picadura que nos dejan hoy en día. Y ni hablar de que son capaces de aparecer a mitad del invierno. Mosquitos mosquitos, eran los de antes. Los de cuando yo era chica. Esos que te acosaban sólo durante el verano, y le temían al novedoso OFF Spray. ¡Y a mí qué me importa si las que pican son las hembras, para poner los huevos! Eso me encoleriza más. Me acuesto a dormir, empiezo a soñar mi sueño del día, y entonces...BZZZZ pzzz BZZZ. ¡Ahí lo tengo, intentando meterse en él, por la puerta de una de mis orejas! Me levanto, enciendo la luz. Nada. Una y otra noche. Ah no, pero hoy me harté. Voy al baño, revuelvo el "mueblecito". Encuentro el OFF que compré para las vacaciones en Uruguay, y que sorprendentemente no tuvimos necesidad de usar (qué bien me cae ese país, no hay mosquitos!) y me embadurno con una buena cantidad.Vuelvo a mi cuarto, y ahí lo veo. Agarro un pañuelo que tenía a mano, y lo apretujo. Por suerte, la pared no se mancha. Ahhh! Qué relajo. Me fumo el cigarrillo de la victoria, que me parece que tiene gusto a OFF, mientras paseo la vista una vez más, amenazante. Ya no creo que quieran meterse conmigo. Listo. No hay moros en la costa. Son las 4 am y me cago en las criaturitas del señor. Mi gato me mira con cara de "Apagá la luz". Que tengan buenas noches.
Dos chicas en un castillo inflable. Que tiene, en el centro, un corazón peludo, como de felpa, también inflable. En donde hay un nene saltando, saltándole encima. Al rededor de él corren las dos chicas. No rápido, no tanto. Al rededor del nene que está sobre el corazón. Adentro del castillo inflable. Me maravilla que sea al compás del ruido.
Y cuando digo "ruido" quiero decir ruido
Y en cuanto a usted, sólo me queda por repetirle que es una delirante. Exáctamente eso.
El sistema del hamster. La parte del animalito, el animalito en partes. Ante opresión en el pecho, encienda un cigarrillo. Y eso hago. Una pitada y el humo lento por la garganta. Caso contrario, se deberá intentar con una nueva y ésta vez más larga. Aspire. Respire. Prescribe: ante opresión en el pecho, encienda un cigarrillo.
Usted se hamacaba en tres tristes estrofas
tres líneas-lianas de no-color.
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¿Por qué irse siempre es más fácil que quedarse, y tantísimo más que volver?
Tejía y tejía.
Párpados sólidos,
espaldas de gárgolas,
gritos rojos de papel maché.
Guirnaldas con su pelo
de ventantaenventana.
-Garganta llena de hojas secas.
El cero más vacío.
Y siempre
la caspa
del pasto.-
Aparte que no olvida, porque es arte de pocos,
lo que quiso, esa sopa de estrellas y de letras
que infatigable comerá
en numerosas mesas de variados hoteles,
la misma sopa, pobre tipo
hasta que el pescadito intercostal se plante y diga basta.